Proyecciones sobre acidificación del mar no sirven para Chile


Uno de los temas relacionados con el calentamiento global que más preocupan para el futuro es la acidificación de los mares. La razón es el aumento del CO {-2} capturado por el océano. Esto produce una mayor concentración de iones de hidrógeno, lo que favorece la acidez. Entre sus efectos, se ha comprobado que debilita estructuras como las conchas de los moluscos.

Hasta ahora los modelos y proyecciones desarrolladas eran consideradas casi como una ley que podía aplicarse para todos los organismos y regiones por igual.

Pero un estudio de investigadores nacionales e internacionales advierte que esas mediciones no han considerado las condiciones locales y están hechas para mar abierto y no zonas litorales.

"Hemos monitoreado la costa de Chile analizando tanto pH como dióxido de carbono en el agua de mar por tres años, y lo interesante es que encontramos que hay zonas que ya experimentan niveles de pH bajos (es decir, mayor acidez), que incluso alcanzan niveles que muchos de los científicos pronostican que recién van a ser observados en 50 a 100 años más", explica el biólogo marino Cristian Vargas, director del Núcleo Milenio MUSELS de la U. de Concepción. El profesional lidera el estudio que publica esta semana la revista Nature Ecology & Evolution.

Otra realidad

Los investigadores determinaron que los animales que viven en diferentes zonas costeras experimentan naturalmente diversos niveles de CO {-2} , y en muchos casos parecen estar adaptados a las condiciones ácidas de dichas áreas.

Vargas reconoce que es necesario trabajar en forma específica con la zona costera local. "No sabemos si en el futuro en todas partes bajará el pH por igual. Puede que la acidificación disminuya o se intensifique aún más".

Nuestra costa tiene otra realidad, coincide Patricio Manríquez, investigador del centro científico CEAZA, quien es coautor del trabajo. "Los niveles de acidificación son distintos en el norte, el centro y el sur. Y si a eso se suma que en el norte hace más calor que en el centro, y en el sur más frío, el escenario es súper complejo".

Manríquez menciona como ejemplo el caso del loco ( Concholepas concholepas ), para quien un ambiente de mayor acidificación presenta ventajas y desventajas.

Cuenta, por ejemplo, que con más grado de acidez en las aguas la adherencia de los locos (y probablemente otros moluscos) a la roca es mayor, cuando lo que se esperaba era un debilitamiento.

En ocasiones, los locos que están adheridos a la roca se caen de ella y quedan expuestos a los depredadores. La clave es el tiempo que demoran en volver a fijarse. Nuevamente, con mayores niveles de acidez su reacción es más rápida que en condiciones normales.

En cuanto a los aspectos negativos, en ambientes con pH más bajo las crías del loco tardan más en desarrollarse y pierden la capacidad de reconocer químicamente la presencia de un depredador.

Un pH menor también afectaría la capacidad de evasión del molusco. Es decir, si enfrenta una amenaza, lo habitual es que la esquive. Con un mar más ácido iría directo hacia ella.

link a noticia completa

Categorías: