Exitoso desarrollo de envases activos para exportación de arándanos

Enviado por Eugenia Rivieri - Comunicaciones CREAS

Con un envase eco-diseñado para la exportación de arándanos, que cuenta con recubrimiento directo del fruto a base de extractos naturales (con propiedades antimicrobianas y anti fúngicas); con el compuesto incorporado en la matriz polimérica del envase y un aditivo (capsula/sachet) para ser introducida al interior del mismo, culminó el proyecto que promete favorecer la rentabilidad del negocio exportador. Esta iniciativa co- financiada por INNOVA CORFO fue liderada por la Fundación Chile y co–ejecutada por el Centro Regional de Estudios en Alimentos y Salud (CREAS) y  la Universidad Técnica Federico Santa María.

El proyecto –de dos años de ejecución- buscaba desarrollar un envase innovador y eficiente que permitiese conservar la calidad, sanidad y frescura del fruto hasta el momento en que llegue a la mesa del consumidor, es decir, más de 45 días después de haber sido cosechados (mercados de EE.UU. Asia y Europa). Los principales problemas a los cuales está expuesto el arándano a su arribo a mercados de destino, es el ablandamiento (68% de la presencia de defectos), la deshidratación (55%) y la pudrición (12%).

Extractos Naturales con Propiedades Antimicrobianas y Anti fúngicas

La Dra. Mónika Valdenegro, investigadora CREAS, explicó que se trabajó con una matriz amplia de extractos naturales ya que se buscaba identificar cuál era el material vegetal que pudiese tener propiedad antimicrobiana y anti-fúngica. “Uno de los problemas más importante durante la conservación refrigerada de los productos hortofrutícolas en general, y en el arándano en particular, es la Botrytis cinerea;  y la resistencia que tiene este hongo a los productos (certificados) que hoy existen en el mercado para su control”, señaló.

Para ello la investigadora realizó una serie de pruebas que le permitiesen dar con el extracto natural que pudiese controlar el hongo y que a la vez no deteriorase el bloom del arándano, es decir, la cubierta cerosa/película del fruto que le es tan característico. Se evaluaron diversos materiales vegetales ricos en compuestos polifenólicos. Valdenegro subrayó que el propóleo fue el primero de los extractos identificados como buen protector del fruto pero que, sin embargo, removía el bloom.

Al respecto explicó que en las primeras etapas de la investigación se centraron en el uso de  extractos caracterizados de propóleos, granada (cascara) y maqui (frutos y hojas), optando finalmente por propoleo dado su efectividad en pruebas “in vitro” de control antifúngico. En esa instancia, el Dr. Cristian Ramírez junto al Dr. Ricardo Simpscon, investigadores UTFSM, evaluó y mejoró diferentes formulaciones del extracto seleccionado y realizó ensayos de recubrimiento de los frutos. “Se prepararon diversos recubrimientos y se les dio un baño a los frutos, luego se hizo un proceso de secado (a escala laboratorio). Se hizo un seguimiento de la conservación refrigerada de diferentes formulaciones con este extracto incorporado y con otros elementos para dar mejor cobertura sobre el fruto. En un primer momento, vimos que este componente era muy bueno para controlar el hongo pero que removía el bloom; lo cual no era una alternativa comercial viable”, puntualizó Valdenegro.

Envases Activos

En una segunda etapa ambos investigadores viraron a otros extractos que además de poseer actividad antimicrobiana y anti fúngica, poseen la característica de ser volátiles, es decir que pueden difundir dentro del envase clamshell PET en el que actualmente se comercializan los arándanos. Se comenzó a trabajar con el aceite de anís, extractos de tomillo e hinojo que cuentan con las propiedades de control requeridas: se  mejoró la formulación y se trabajó también -en forma paralela- sobre el envase.

Felipe Castro, ingeniero técnico que lideró el proyecto desde Fundación Chile, explicó que se desarrollaron películas comestibles como medio de transporte de sustancias activas naturales con propiedades anti fúngica y se aplicó el extracto en láminas PET, fijándose los compuestos en la matriz polimérica para posteriormente evaluar sus efectos en la fruta. “Se desarrolló una tecnología basada en la emulsión y micro-encapsulación de compuestos volátiles con propiedades anti fúngicas, conformando micro esferas que fueron incorporadas en un sachet para ser introducido en los clamshells en lo que se disponen los arándanos”, subrayó.

El extracto de aceite de anís se introdujo en el clamshell a través de una cápsula-sachet y el extracto de aceite de tomillo se seleccionó para la preparación de dispersiones de extractos naturales con acción fungicida y las pruebas de aplicación. Estos procesos estuvieron a cargo de expertos del Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) de España.

Otros de los aspectos fundamentales y responsables del éxito del envase para exportación del arándano, fue el estudio de las dinámicas de enfriamiento de los pallets (contenedores de los clamshells), el cual estuvo a cargo del especialista en sistemas de enfriamiento el Dr. Luis Luschinger (Universidad de Chile). Si bien el frio es necesario para ralentizar el metabolismo, es preciso que este fenómeno sea mayormente por  fenómenos de convección y no por conducción, homogéneo, lo que es básico para  maximizar la sinergia con las innovaciones en la conservación aquí evaluadas. Por lo mismo, se planteó un estudio comparativo del proceso de enfriamiento, haciendo uso de envases tradicionales, el envase modificado (incorporando los extractos) y el envase con diseño modificado. 

Favorecer Competitividad en el Mercado Internacional

Finalmente, el Director Regional de CORFO (Maule),  Carlos Leppe al referirse a los resultados del proyecto, subrayó que esto contribuye a mejorar la rentabilidad del proceso exportador y  el insumo de este envase activo  puede generar mayores oportunidades para la diferenciación de los exportadores, contribuyendo a la competitividad de ese sector de la industria. “Creo que la segunda etapa es que se trabaje en la Línea 4 de CORFO para pasar al sector del empaquetamiento de investigación y desarrollo. De esta manera, aseguramos la masificación y, en consecuencia, un posicionamiento en el mercado internacional”, concluyó.